Coproducciones internacionales impulsan el auge del cine dominicano en los mercados globales

Coproducciones internacionales impulsan el auge del cine dominicano en los mercados globales

mayo 20, 2026 Desactivado Por La Redacción

Durante décadas, República Dominicana ocupó un lugar secundario dentro del cine internacional. Era el territorio ideal para recrear playas paradisíacas, selvas exóticas o cualquier rincón tropical que Hollywood necesitara filmar con rapidez y bajos costos. Las grandes producciones llegaban, utilizaban las locaciones y se marchaban.

Pero el país entendió que podía aspirar a mucho más.

En apenas quince años, República Dominicana dejó de ser simplemente un paisaje cinematográfico para convertirse en uno de los polos de producción audiovisual más dinámicos de América Latina y el Caribe. Lo que hoy ocurre en la industria local trasciende el auge pasajero de las plataformas de streaming o el incremento de rodajes extranjeros.

Se trata de una transformación estructural impulsada por una combinación de incentivos fiscales, infraestructura técnica, profesionalización del capital humano y una agresiva política de coproducciones internacionales que ha cambiado la escala del cine dominicano.

La evolución ha sido tan acelerada como contundente.

Desde la promulgación de la Ley 108-10 de Fomento de la Actividad Cinematográfica, el país pasó de registrar apenas seis rodajes en 2011 a superar el centenar anual en los últimos años.

Entre 2011 y 2025, República Dominicana acumuló 1,039 producciones cinematográficas y audiovisuales realizadas en su territorio, consolidándose como el principal hub fílmico del Caribe y uno de los mercados audiovisuales más competitivos de la región.


Sin embargo, detrás de ese crecimiento existe un factor que explica buena parte del fenómeno: las coproducciones internacionales.

República Dominicana como socio

La Ley de Cine marcó el punto de inflexión.

El Artículo 39 abrió la puerta a producciones extranjeras mediante incentivos fiscales transferibles, mientras el Artículo 34 fortaleció las producciones nacionales y las alianzas con otros países. La industria internacional encontró rápidamente una ecuación difícil de ignorar: estabilidad jurídica, diversidad geográfica, costos competitivos, cercanía con Estados Unidos y un sistema de incentivos considerado entre los más atractivos de América Latina.

Pero el verdadero salto ocurrió cuando República Dominicana dejó de limitarse a atraer rodajes y comenzó a integrarse activamente dentro de las cadenas globales de producción.

Ahí comenzaron a cobrar protagonismo las coproducciones internacionales.

Porque una coproducción no es únicamente un acuerdo financiero entre países. Es un mecanismo que permite compartir inversión, riesgos, talento, tecnología, distribución y acceso simultáneo a múltiples fondos de apoyo. Además, las películas desarrolladas bajo estos acuerdos pueden ser reconocidas como «obras nacionales» en cada uno de los territorios participantes, facilitando incentivos fiscales, circulación internacional y entrada a nuevos mercados.

República Dominicana entendió rápidamente el potencial estratégico de ese modelo.

La diplomacia del cine

El año 2024 representó un momento clave para la internacionalización del cine dominicano.

República Dominicana firmó acuerdos bilaterales de coproducción cinematográfica con Italia y Uruguay, ampliando una red internacional diseñada para insertar al país dentro del ecosistema global del entretenimiento audiovisual.

El acuerdo con Italia abrió una puerta particularmente importante hacia Europa. El convenio permite desarrollar proyectos conjuntos en cine, televisión, documentales, animación y formatos digitales, además de facilitar cooperación financiera, artística y técnica entre ambos países.

El pacto con Uruguay respondió a otra lógica estratégica: fortalecer la integración audiovisual latinoamericana y ampliar la conexión del Caribe con el mercado sudamericano.

Detrás de esos acuerdos existe una visión económica de gran escala.

Según cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)mercados como Brasil, Colombia y Argentina generaron cerca de US$3,000 millones en ingresos audiovisuales en 2021. Solo Brasil registró más de 116 millones de espectadores y una recaudación superior a US$453 millones en 2023, mientras Colombia movilizó otros US$148 millones y más de 53 millones de asistentes a salas.

Para República Dominicana, integrarse a esos circuitos significa acceder a mercados que mueven miles de millones de dólares anuales.

La directora general de CineMarianna Vargas Gurilieva, ha definido las coproducciones como una herramienta de expansión cultural y posicionamiento internacional.

«Las colaboraciones internacionales reafirman los lazos entre los pueblos y evidencian cómo el cine trasciende fronteras al unir culturas y expandir audiencias», ha señalado.

Cannes, Berlín y el nuevo posicionamiento dominicano

La estrategia dominicana ya produce resultados visibles. La presencia del país en espacios como el Marché du Film de Cannes, el Berlinale Co-Production Market y el AFCI Studio Summit evidencia un cambio profundo en la forma en que la industria internacional percibe al país.

República Dominicana ya no asiste únicamente para promover locaciones.

Ahora negocia proyectos, busca alianzas y participa activamente en mercados de coproducción.

En Cannesproductores dominicanos sostuvieron encuentros con representantes de Alemania, Brasil, México, Colombia, Chile, Costa Rica y Uruguay, fortaleciendo redes de financiamiento y desarrollo audiovisual.

Proyectos dominicanos como «Ecos«, de Kryzz Gautier, y «Macheteros«, de Daniel Oramas, fueron seleccionados para espacios especializados dentro del Fantastic Pavilion, mientras productores nacionales participaron en rondas de networking orientadas a nuevas alianzas internacionales.