Bad Bunny lleva el orgullo latino al Apple Music Super Bowl LX Halftime Show

Bad Bunny lleva el orgullo latino al Apple Music Super Bowl LX Halftime Show

febrero 9, 2026 0 Por La Redacción

Tras hacer historia en la 68.ª edición de los Premios GRAMMY®, donde “DeBÍ TiRAR MáS FOToS” se convirtió en el primer álbum completamente en español en ganar Álbum del Año y en la primera producción en obtener ese reconocimiento tanto en los Premios GRAMMY como en los Latin GRAMMY®, el fenómeno global Bad Bunny continuó una racha sin precedentes de hitos históricos con una presentación inolvidable en el escenario más grande del mundo, el Apple Music Super Bowl LX Halftime Show.

Al convertirse en el primer artista latino masculino en encabezar el show de medio tiempo del Super Bowl, y en el primer artista en ganar el GRAMMY a Álbum del Año y presentarse en el Super Bowl en la misma semana, el momento no solo marcó un logro único en su carrera, sino también un punto clave para la comunidad latina y la industria musical a nivel global.

La presentación de 13 minutos se desarrolló como un recorrido cinematográfico que comenzó con una introducción en español ambientada entre cañaverales, antes de dar paso al show en vivo sobre el campo de fútbol. Diseñado para reflejar ese mismo paisaje, el terreno se transformó en un entorno inmersivo inspirado en el campo puertorriqueño. La actuación arrancó con Bad Bunny interpretando “Tití Me Preguntó”, con el balón en las manos, mientras cruzaba el campo frente a una escenografía inspirada en los cañaverales, como homenaje al trabajo, la herencia y a las generaciones que abrieron camino antes que él.

A su paso, el campo se llenó de momentos de la vida diaria en las comunidades latinas: pequeños negocios y oficios representados a través de espacios reales, como un salón de uñas, un puesto de tacos, una barbería, un carrito de piraguas que evocaba el Viejo San Juan, y los boxeadores Xander Zayas y Emiliano Vargas entrenando, anclando el espectáculo en la experiencia vivida.

Este recorrido llevó a Bad Bunny hasta La Casita, un elemento clave de sus presentaciones en vivo que nació durante su residencia y que desde entonces lo ha acompañado a lo largo de su gira mundial. Inspirada en una casa típica puertorriqueña y, en particular, en la tradición de las fiestas de marquesina, La Casita ha sido consistentemente el espacio donde cambia la energía del show y comienza el perreo. A lo largo de la residencia y la gira, La Casita se convirtió en un punto de encuentro que reunió a artistas, atletas y figuras culturales de distintas ciudades y países. Llevar La Casita al campo del Super Bowl marcó la primera vez que este espacio íntimo y comunitario se presentó en el escenario más grande del mundo, extendiendo la invitación a una audiencia global. Entre las apariciones especiales en La Casita estuvieron Alix Earle, Cardi B, Dave Grutman, KAROL G, Jessica Alba, Pedro Pascal, Ronald Acuña Jr. Young Miko.

Desde La Casita, la presentación volvió a expandirse cuando Bad Bunny se trasladó a un taller mecánico, actuando sobre una camioneta, antes de regresar al campo. Una pequeña orquesta, dirigida por Giancarlo Guerrero, marcó momentos de “MONACO”, integrados al movimiento del espectáculo más que presentados como una interpretación completa, funcionando como un puente de transición rumbo al escenario principal del show.

El espectáculo alcanzó su punto más emotivo y visual al llegar al escenario principal, concebido como una representación de Puerto Rico. Allí, el show dio paso a la salsa, con Los Sobrinos interpretando en vivo junto a Lady Gaga para «Die With A Smile», en un arreglo especial de Big Jay, antes de que Bad Bunny se sumara para cantar “Baile Inolvidable”. Mientras sonaba la música, se llevó a cabo una boda real sobre el escenario. Luego de haber invitado a Bad Bunny a asistir a su boda, la pareja fue invitada a formar parte del Apple Music Super Bowl LX Halftime Show, donde se casaron en vivo, con él como testigo y firmando el certificado de matrimonio. Con pastel incluido, el momento se transformó en una celebración alegre que se desarrolló en tiempo real.